HISTORIA

    En este capítulo, iniciamos la historia de Progreso desde la época más remota, como el aspecto más importante de la monografía.

Corría el siglo XIX y el comercio de la Península tomaba mayor incremento por el intercambio con los puertos del Golfo de México, cuando también el comercio con Cuba y España registraban notorio aumento por la demanda de productos yucatecos como carne salada, palo de tinte, pescado salado (pámpano y robalo) y derivados de algodón y henequén.

En el comercio con España entraban artículos de ferretería, papel, telas de algodón y lana, clavos, alambre, lienzos de lino y gran variedad de productos de otros países.

Los únicos puertos de recepción y despacho de mercancías en la Península eran Campeche, Sisal y Salamanca (Bacalar), habilitados para el comercio con el exterior. El de Sisal fundado como puerto de altura y cabotaje en 1810 por gestiones del Brigadier Benito Pérez Baldemar, era entonces el más cercano a la ciudad de Mérida, con una distancia de 53,295 metros., con un camino de herradura y situaciób irregular, ya que en la época de lluvias a veces se hacía innecesario utilizar Campeche, pese a su mayor distancia.

Estas dificultades obligaron a encontrar una salida al mar más cercana a la capital del Estado pese a que toda la costa presentaba problemas por sus condiciones baja y arenosa sin abrigo para los barcos.

Fue el Sr. Juan Miguel Castro, el hombre visionario y amante de la prosperidad de Yucatán, quien una mañana de 1840, acompañado de los Sres. Simón Peón y Pedro Cámara Vergara, en una frágil embarcación salió del puerto colonial de Sisal, hacia el oriente para hallar ese lugar.

Frente a un playón de blancas y suaves arenas, sembrada de uvas, hicaco y miriguano, el agrimensor Cámara Vergara verificó aquel punto como el más corto de la costa a la ciudad de Mérida, y según medición posterior, había de uno a otro lugar 33,914 metros. En el histórico viaje se le bautizó con el nombre de El Progreso, por razones obvias.

En tanto se realizaban trabajos para abrir un camino de Mérida al punto descubierto, el Sr. Castro encabezó gestiones para obtener de las autoridades estatales y federales, comercio y pueblo yucatecos, el respaldo en ese sitio para poder justificar el traslado de la Aduana de Sisal, única forma de conseguir categoría de puerto.

Los primeros resultados se vieron cuando el gobierno del Estado encomendó a los pilotos Francisco Alzina y Buenaventura Vivó, un estudio sobre las condiciones del fondeadero ubicado entre las vigías de Chuburná y Chicxulub. Tanto del informe de los citados marinos dado a conocer en 1846 como el reconocimiento que hicieron luego al lugar el agrimensor José Dolores Espinosa y el ex oficial de la Armada Española Gerardo Tizón, coincidieran en hacer notar la ventaja que ofrecía El Progreso para el establecimiento de un puerto por ser en todo concepto preferible a cualquier otro de la costa.

En consecuencia, por decreto del 25 de Febrero de 1856, el Presidente sustituto de la República, Ignacio Comonfort, autorizó la erección de un nuevo poblado en el lugar denominado Progreso, fijando una legua cuadrada de terreno para el fundo legal y ejidos, trazo de las calles, plazas y edificios y hacer cuatro lotes de cada manzana para vender en públlica subasta. Los propietarios se obligarían a cercar o construir en ellos.

El agrimensor Casimiro Manzanilla fue el encargado de efectuar esos trabajos en 1857, y de inmediato se comenzaron a levantar las primeras casas de palmas y barro, madera y mampostería. Era inminente el auge del nuevo poblado.

El 20 de mayo de 1866, el Sr. Juan Miguel Castro, en memorable reunión efectuada en Mérida, con los sectores más representativos de Yucatán, dio a conocer un informe razonado en apoyo de la preferencia que debe darse al Puerto de Progreso, para la construcción de un ferrocarril a la capital del Estado. El informe estaba orientado también a desvirtuar la oposición que existía entre grupos interesados para que no se lleve al cabo el proyecto del nuevo puerto.

El Sr. Castro fue incansable en sus propósitos. Sin desatender la apertura del camino entre Mérida al nuevo poblado, cuya obra aportó trabajo y dinero, no pasaba por alto nada que le diese mayor fuerza a su argumento para hacer realidad su apasionado anhelo.

Su lucha no fue en vano. El 14 de octubre de 1870, el Ministro de Fomento, Colonización, Industria y Comercio de la República autorizó la construcción del primer muelle de Progreso, conforme a un plano y proyecto presentado por el Ing. Olegario Cantón, y el 25 del mismo mes, el Gobernador de Yucatán, Sr. Manuel Cirerol, dio a conocer el decreto de apertura del nuevo puerto.

El documento decía así: El C. Benito Juárez, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a todos sus habitantes sabed: Que en uso de la facultad que me concede la fracción XVI del Artículo 83 de la Constitución y considerando que es de reconocida utilidad pública la traslación de la Aduana Marítima de Sisal al punto denominado PROGRESO, situado en la costa del Estado de Yucatán, he tenido a bien decretar lo siguiente: Artículo 1ro., Desde el 1ro. de Julio del próximo año de 1871, quedará abierto al comercio de altura y cabotaje el puerto de PROGRESO, situado en la costa de Yucatán; Artículo 2do., Desde la misma fecha se considerará cerrado al propio tráfico el puerto de Sisal.

Dado en el Palacio Nacional de México, a 6 de Octubre de 1870, Benito Juárez al C. Matías Romero, Secretario de Hacienda y Crédito Público. En la fecha fijada se llevó a cabo la inauguración del nuevo puerto con el traslado de la Aduana, acto que fue celebrado con una fiesta popular. El camino de Mérida al puerto se vio intensamente transitado por numerosos carruajes que conducían a las familias e invitados provenientes de nuestra capital. De otros puertos arribaban ambarcaciones con viajeros que deseaban participar en la ceremonia. El acto resultó inolvidable.

Los primeros edificios, al igual que los barcos de la bahía lucían banderines multicolores y el muelle presentaba un aspecto muy alegre. La banda militar del maestro Cuevas interpretó música escogida en el baile que se efectuó en el moderno edificio de la Aduana con la presencia de funcionarios de la Federación del Estado y de la localidad. Así, con ese acto tan significativo, quedaron plasmados los anhelos del Sr. Juan Miguel Castro, quien recibió merecidos elogios por su tenacidad y esfuerzo.

Los primeros barcos que operaron en el nuevo puerto fueron el Bergantín Rafaela, de Veracruz y Campeche; Canoa Amalia, de Tabasco, Laguna del Carmen y Campeche; vapor americano City de Mérida, de Nueva York y Habana; Bergantín Español Esperanza, de la Habana; Pailebote Oriente, de Tuxpan y Goleta Guadalupe, de Tampico.

El primer juez del Registro Civil fue el Sr. José León Rubio, quien registró el primer movimiento de población. Luego fue sustituido por los Sres. José Galera y Melquiades Colonia. El primer matrimonio fue el de Eusebio Chan con María Antonia Manzano. Los primeros nacimientos que aparecen en los Libros del Registro Civil autorizados el 3 de Marzo de 1868, por el Sr. Eligio Barrera, Jefe Político del Distrito de Mérida, fueron los de José Natividad Sosa Canul y María Francisca Canul Canul, quienes prácticamente fueron los primeros progreseños. Defunciones: El niño Refugio Solís y la niña Silveria Cohuo Uicab.

La primera línea telegráfica entre Mérida y Progreso quedó establecida en agosto de 1871. El servicio de correos era transportado por medio de carruajes los lunes, jueves y sábados. El primer norte violento en el nuevo puerto se registró el 1 de Marzo de 1872.

Entre las casas construídas en los primeros años de vida de Progreso se encontraban la de los Sres. Braulio Acosta, Tenorio Hermanos, Cantón y Tappan, Llanes y Compañía, Camilo Cámara y J. Vallado, Adolfo Morales, José María Ponce, Benito Aznar Pérez, Manuel Dondé Cámara, M. Navarrete y Cosme A. Villajuana, Antonio Cupul, José Galera y Fermín Domingo.

También levantaron casas Marín Domingo, N. Souza, B. Vargas, José León Rubio, Santiago Medina, Gumersindo Méndez, Augusto Peón, Hilario Pérez, Manuel Dondé, M. Pinelo, J. Avila Maldonado, E. Escalante, P. Regil, Rafael Villamil, W. Encalada, J. Ferriol, N. Alpuche, José A. Rosado y Juan de Dios Fierros.

Las nuevas casas pertenecían a firmas comisionistas, negocios, artesanos y primeros pobladores del puerto. Había casas de mampostería, madera y teja, madera y zinc y ripio y paja  El 10 de Octubre de 1872 fue constituída la Junta Municipal que precedió al primer Ayuntamiento, por decreto del Gobernador del Estado. Fue el primer vocal el Sr. Alejandro Barrera. Inmediatamente fue elaborado el plan de arbitrios para el cobro de derechos por distintos conceptos.

Se abrieron las primeras escuelas a cargo de los maestros don Leonardo Cervera y doña Dolores Rendón. Las primeras casas consignatarias y comisionistas estabana a cargo de los Sres. Diego y Compañía, representante de Cía. Neoyorquina y Mexicana; Ibarra y Dondé, de las Indias Orientales y del Pacífico; R. G. Cantón, que representaba a la de Havre, y Hoffman y Domínguez, a la Steamship Line.

Por decreto del Gobierno del Estado el 8 de Enero de 1875 es instalado el primer Ayuntamiento integrado por los Sres. Alejandro Barrera, como Presidente; Regino Morales, Santiago Medina, José Piña y Buenaventura López, regidores propietarios; Antonio Morales Pastrana, George Llanes y Ramón Canto, suplentes, y Wenceslao Encalada, síndico procurador. Para entonces, el puerto ya contaba con su primera Capilla, frente a la plaza principal.

Otros hechos de importancia en la vida de la nueva población fueron la colocación del primer riel del ferrocarril Mérida-Progreso el 1ro. de Abril de 1875, en la plaza Mejorada de la Ciudad de Mérida.  La colocación de la primera piedra del Palacio Municipal e inauguración del alumbrado público por medio de lámparas fue el 1ro. de Junio del mismo año y la inauguración del primer teatro denominado Dante al norte de la parte central del Puerto, el 23 de Enero de1876.

Las principales calles recibieron nombre de Libertad (27), Igualdad (31), Telégrafos (33), Sisal (35), Guerrero (24), Ferrocarril (28), Marina (25), Industria (32) y Juárez (34).

    El 15 de septiembre de 1878 fue inaugurado el primer mercado público (frente a los portales de la calle 27) que medía 30 varas (16.70 metros) de largo por 10 (8.35 metros) de ancho. El local contaba con 10 departamentos de madera y teja, con arcos figurados. Posteriormente fueron instaladas las mesas de granito para el expendio de carnes.

El primer incendio que por su importancia causa pánico en la población se registró el 23 de marzo de 1881. El siniestro destruyó los almacenes del Sr. Alberto Morales Lanzos y dos casas contiguas y ocasionó daños a otras. Se perdieron 3000 pacas de henequén, 2000 cargas de maíz y otras mercancías.

A propuesta del Regidor del Ayuntamiento Sr. Raymundo Sandoval, con fecha 5 de septiembre de 1881, el Ayuntamiento de Progreso acuerda designar oficialmente a esta Ciudad PROGRESO DE CASTRO, como justo homenaje de gratitud a los sacrificios, laboriosidad y dinamismo del hombre que logró la empresa de la fundación del nuevo puerto.

El 6 de septiembre de 1881, a las 20:45 horas hace su entrada por vez primera a ese puerto la locomotora Mérida con varias plataformas cargadas y un vagón de pasajeros. La inauguración oficial del servicio ferroviario entre ambas ciudades, que sustituyó al transporte por medio de carretas y carruajes se llevó a cabo el 15 del propio mes. A las 12:15 de ese día hizo su entrada triunfal la locomotora LA GUADALUPE, procedente de La Mejorada de Mérida. En ese lugar se efectuó previamente una ceremonia prescindida por las más altas autoridades del Estado. La recepción del convoy en Progreso fue un acto sin precedente. Hubo elogios por el esfuerzo del Sr. José Rendón Peniche, concesionario de la obra, los poetas Javier Santamaría y Joaquín Castillo Peraza pronunciaron discursos en verso y la banda de música ejecutó alegres marchas.

 

Fueron inaugurados los primeros transportes urbanos propiedad del los Sres. F. Molina y Compañía que hacía el recorrido del centro de la ciudad a la zona marítima.

Una fecha luctuosa para Progreso es el 16 de Agosto de 1884 por el fallecimiento del Sr. Juan Miguel Castro, fundador e impulsor de Progreso. El Ayuntamiento local acuerda en sesión celebrada el 19 del mismo mes hacer pública su gratitud al extinto por su esfuerzo patriótico. La corporación manda a colocar en el salón de actos del palacio municipal un retrato al óleo del esclarecido y virtuoso ciudadano.

El 28 de marzo de 1885 queda establecido el servicio comercial de teléfono entre Progreso y Mérida con diez aparatos y cuota mensual de $ 8.00 pesos.

Por aquellos años ve la luz pública el primer periódico editado en Progreso con el nombre de EL FARO, bajo la dirección del Sr. Domingo Cantón Moreno y jefe de redacción el periodista y maestro Sr. Manuel Lizama Villafaña, médico homeópata quien fundó luego el seminario EL HORIZONTE, tribuna que durante varios años estuvo al servicio de la cultura y el bienestar de la colectividad.  El nuevo periódico fue editado en la imprenta denominada El Faro, colaborando en el rotativo los Sres. Carlos R. Méndez, Antonio Menéndez, Lic. Santiago Irigoyen, Miguel Acevedo, Narciso Cepeda y Tomás C. Waterland. 

Las ansias de prosperidad del nuevo poblado eran invariables, no obstante la desaparición física de su fundador Sr. Castro. El 4 de julio de 1886 se inaugura el ferrocarril de vía angosta que comunicaría los puntos de Chicxulub Pueblo y Conkal en un recorrido de 47 kilómetros hasta Mérida pasando por la ciénaga. Poco después se pone en servicio el Hospital de Caridad y un nuevo muelle de propiedad del Gral. Francisco Contó, quien construyó el Ferrocarril de vía angosta.

Las primeras noticias sobre la introducción del Cine en Progreso se remontan al año de 1887 cuando un señor J. Smith exhibe en la sala de pasajeros del ferrocarril de vía ancha unos cuadros y vistas llamadas "disolventes", para servicios de caridad.

La cultura avanza, el 3 de mayo de 1893 el Ayuntamiento inaugura la Biblioteca Municipal, siendo alcalde el Sr. José Gabriel Escalante Lara y jefe político el Sr. Javier Santamaría.

El centro de lectura fue bautizado con el nombre de Eligio Ancona a la memoria del ilustre historiador y literario yucateco.  Pocos días después, el 5 de mayo del mismo año, el gobernador del Estado Sr. Daniel Traconis, en representación del Presidente de la República, inaugura el Faro, cuya construcción fue iniciada por el ingeniero norteamericano W. Gleen y terminada por su hijo John Percy. Características de la obra: faro de segunda orden, dióptico, altura sobre la marea media alta 35 metros, alcance 17 millas marinas para el observador que esté a 5 metros sobre el nivel del mar, un destello blanco cada minuto, situación: longitud oeste de Greenwich 8939’30" y latitud norte 2117’00".

Antes de finalizar el siglo el puerto contaba con 4 muelles: Fiscal, Cantón, Otero o Agencia Comercial y Rotger. Operaba además un tren de alijos compuestos de 15 canoas de 20 a 100 toneladas de desplazamiento, 2 lanchas de hierro de 35 a 125 toneladas del Sr. José G. Escalante Lara, una lancha de 32 toneladas de la Sra. Rosa Patrón de Escalante; 3 canoas de los Sres. Francisco Patrón M. y Antonio Rodríguez Guerra y 6 canoas propiedad oficial, equipo con el que se podía alijar cinco mil toneladas o diez mil pacas de henequén.

El movimiento marítimo era muy intenso. Barcos de todas partes del mundo amanecían diariamente en el puerto mismos que en su mayoría tenían que esperar turno para atracar. Los almacenes eran insuficientes entonces para albergar toda mercancía que se recibía. Se veían escenas constantemente de carga amontonada en las plazuelas y calles mientras se le enviaba a su destino.

El primer parque de recreo denominado Zaragoza fue inaugurado el 1ro. de Febrero de 1899 por el gobernador Gral. Francisco Cantón. Al teminar el siglo el municipio contaba con una ciudad, dos pueblos y cuatro fincas rústicas con un total de 6,461 habitantes. Progreso, la cabecera, tenía 5,431. Un panorama halagador se observa en el puerto al iniciarse el nuevo siglo, hay tranquilidad y el pueblo está entregado al trabajo sin problemas económicos.

El 29 de diciembre de 1901 se inauguran las obras de ampliación del Palacio Municipal, tal como se conservan actualmente. En 1905, el antiguo rancho de pescadores de Chelém se convierte en poblado, por conducto del Sr. Fidencio Ruz Escalante. Otra obra de importancia puesta en servicio por aquellos años fue el muelle denominado Porfirio Díaz (después Benito Juárez) a la altura de la calle 26.

Yucatán recibe la visita del Presidente de la República, Gral. Porfirio Díaz, quien arriba a este puerto el 5 de febrero de 1906, en unión de su esposa Sra. Carmen Romero. Dos trenes especiales llegan a Mérida con comisiones encabezadas por el gobernador Lic. Olegario Molina, para recibir a los distinguidos visitantes.

El cine en movimiento es inaugurado el 8 de Mayo de 1907 en una bodega de la calle central, a cargo de la empresa de los Sres. López. Semanas después, el 1ro. de Agosto, los Sres. Enrique Aguado y Andrés Carbonell ponen en servicio una planta eléctrica en un edificio de las calles 32 y 33.

Un acontecimiento político que no puede pasarse por alto es la visita que realiza a Progreso el 26 de Junio de 1909, en Gira de propaganda antirreleccionista, el Sr. Francisco I.Madero, ocasión que es aprovechada por un numeroso grupo de progreseños para construir el Club Antirreleccionista de Progreso que fue uno de los primeros en la República.

En 1912 los habitantes de este puerto ven sorprendidos surcar los cielos el primer avión que voló en Yucatán pilotado por los aguiluchos Hamilton y Dyott. El aparato se desplazaba a la "vertiginosa" velocidad de 95 kilómetros por hora. Progreso estaba entonces en una de las épocas de mayor importancia de su historia por el auge marítimo que dio origen a la constitución de las primeras agrupaciones obreras. Unión de Trabajadores Marítimos, Alijadores, Plataformeros, Terrestres, Carretilleros y Cocheros, organismos que agrupados fuertemente formaron un poderoso baluarte en defensa de los intereses del trabajador y que más adelante sería utilizado con fines políticos.

En 1913 se inició un período turbulento en Progreso debido a que se reflejan las ambiciones políticas de caudillos y militares inconformes. El 18 de Agosto de 1914, el Sr. Lino Muñoz Nogueira con 150 hombres armados y a caballo asaltan el palacio municipal y capturan al jefe político de coronel Ceballos, ultimado luego por los insurrectos frente a la casa del Sr. Venancio Verde.

El Estado se encontraba en plena efervescencia cuando el 28 de agosto de 1915 el transporte de guerra "Progreso", que patrullaba la costa para impedir que se fortificara el sedicioso Ortíz Argúmedo, estalla al chocar contra un cayuco que transportaba un barril de dinamita que se cree conducía el trabajador Octaviano Ordaz, el siniestro dejó un saldo de 30 muertos incluyendo a Ordaz.

A partir de 1917 cobra mayor incremento el tráfico marítimo en Progreso ya que la Compañía de Fomento del Sureste de México, S.A. fundada por el gobierno del Gral. Salvador Alvarado, adquirió una flota de barcos para el transporte de los productos yucatecos e instaló una estación de almacenamiento de petróleo en este puerto en un terreno en la calle 35 entre la 24 y 28.

Al conmemorar el puerto sus bodas de oro el 1ro. de Julio de 1921, contaba con tres escuelas oficiales diurnas, una nocturna y cuatro particulares. Tenía asimismo un sistema de transporte urbano decauville de más de tres mil metros, que comunicaba los almacenes con las estaciones de los ferrocarriles de vía ancha y angosta, aduana y muelles Benito Juárez, Fiscal y Pino Suárez. La ciudad se extendía al oriente hasta la colonia Ismael García, al sur a la Francisco I.Madero y al poniente a la Feliciano Canul Reyes y Juan Montalvo. El municipio contaba con un total de 11,500 habitantes.

Durante el gobierno de Ricardez Broca no solo fueron asesinados el líder campesino Felipe Carrillo Puerto, Hermanos y Compañeros de lucha en la Ciudad de Mérida sino también los trabajadores Francisco Morales, Cecilio Pérez, Piedad Luna y Luis Zavala, ahorcados en este puerto por el tristemente célebre Capitán Fermín González, el 22 de Marzo de 1924. Este oprobioso crimen fue el final de una era de terror provocado por los ambiciosos militares en el poder.

Progreso fue una población con vida propia hasta el 1ro. de febrero de 1929 en que el gobierno del Dr. Alvaro Torre Díaz inauguró la carretera asfaltada Mérida-Progreso, el malecón, la avenida y el parque infantil Gral. Alvaro Obregón. El puerto comenzó a depender en muchos aspectos de la capital del Estado a través de una carretera que cada día cobraba mayor movimiento. Junto con las mencionadas obras, Progreso urgió otras muy importantes como un muelle que resolviese las múltiples dificultades que se presentaban a diario en el movimiento marítimo.

Así fue como durante el Gobierno del Gral. Lázaro Cárdenas, en 1936, se iniciaron los trabajos de construcción de un muelle de concreto a partir de la calle 32 donde estuvo el antiguo Francisco Cantón. Esta obra monumental de la que hablaremos más adelante fue inaugurada en 1947.

Años después fueron desmantelados los antiguos muelles Fiscal y Benito Juárez que cubrieron una época muy señalada en la historia de Progreso. Prestaron grandes servicios en el comercio marítimo durante las dos guerras mundiales que fueron las épocas de oro de Progreso.

Paradójicamente, el muelle nuevo al mismo tiempo que mejoró las condiciones operacionales del puerto, contribuyó a la desaparición de muchas agrupaciones obreras lo que unido a la construcción del Ferrocarril del Sureste y a la carretera que comunicaba a Yucatán con el resto de la República, dieron rudo golpe a la economía de Progreso. Gradualmente se fue acabando el movimiento de cabotaje y el de altura descendió considerablemente al disminuir también las exportaciones e importaciones.

No todo habría de ser negativo en este puerto pues la pesca se constituyó en la tabla de salvación de nuestra economía. El gobierno federal acudió a tiempo para ayudar a sacar a flote al puerto, primero con la construcción de un muelle de pescadores y de un frigorífico en la prolongación de la calle 34 en 1958 y luego con la apertura del puerto de abrigo "Yucalpetén" el 1ro. de junio de 1968, obra inaugurada por el presidente de la república Lic. Gustavo Díaz Ordaz.

La obra, reclamada por los sectores pesqueros e industrial, resolvió de manera decisiva los problemas que acarreaban la falta de protección a los barcos pesqueros e impulsó con sus instalaciones de manera visible la pesca en general.  A partir de 1970, durante el gobierno del Lic. Luis Echeverría, se observaron cambios muy marcados en el sector marítimo. Fueron liquidadas todas las agrupaciones que quedaban en el puerto y se creó el sindicato Emilio Barragán al establecerse en Progreso la zona franca con las operaciones de las empresas de Servicios Portuarios y la Coordinadora de Puertos. En el mismo período se inició la importación de graneles que vino a ayudar mucho el panorama económico del puerto. El movimiento todavía mejoró más con otros renglones en la exportación que hicieron que las empresas mencionadas dotasen al muelle de equipos más eficientes como grúas y succionadoras para la descarga de granos y embarque de materiales y productos elaborados como los artefactos de henequén.

La administración que tomó las riendas del Estado en 1982 hizo pruebas en este puerto para adoptar nuevos sistemas en el transporte de graneles. El transporte "lash" a base de barcazas operó durante dos años trayendo cereales de los Estados Unidos pero por no habérsele refrendado los contratos suspendió sus servicios.

Desde entonces se hicieron gestiones para mejorar las condiciones del puerto mediante una infraestructura que permitiese las operaciones de barcos de mayor calado y a la par que se trabajaba en el proyecto "Nuevo programa de obras" hizo vislumbrar un futuro más halagador para Progreso.

En 1984 se puso en servicio la planta de almacenamiento y rebombeo de combustible al sur de la ciudad, a un lado de la carretera que nos une con Mérida. Por medio de tuberías que atravesaban la ciudad, los buquetanques de Petróleos Mexicanos descargaban el producto para ser depositados en la planta.

 

Un año después fue remodelada la carretera a la capital del Estado con cuatro carriles, dos de ida y dos de retorno, con camellón en el centro y un paso a desnivel a la altura de CORDEMEX.  El mismo año para ser más exactos el 1ro. de julio de 1985, se iniciaron los trabajos del nuevo puerto consistente en un rompeolas, muelles, viaducto a partir del llamado muelle nuevo y zona terrestre de almacenes y movimiento ferroviario, con un costo que se calculaba sobrepasa los cien millones de pesos.

Otra obra que refuerza el futuro del puerto fue el complejo hotelero Fiesta Inn Yucalpetén inaugurado el 18 de diciembre de 1987 al costado oriente del puerto de abrigo. Se trataba de la obra turística más importante realizada por la iniciativa privada en la costa de Yucatán y que se esperaba fuera el punto de arranque de un gran conjunto que habría de ser la base del turismo en Yucatán.

También se cuenta con un parador turístico construído por el gobierno del Sr. Víctor Cervera Pacheco en el antiguo parque Cházaro Pérez frente al malecón.

Hubo un importante retroceso por el Huracán "Gilberto" que azotó la Península el 14 de Septiembre de 1988, ya que fue considerado como el meteoro más devastador del siglo. Destruyó muchas obras entre otras el viejo malecón de este puerto y acabó con fuentes de trabajo. Sin embargo en pocos meses la población se repuso y siguió su vida normal.

 

El 6 de octubre de 1989, Progreso inicia una nueva etapa en su vida marítima al inaugurar el Presidente Carlos Salinas de Gortari una terminal remota a 6.5 Kilómetros de la costa.  El buque Náuticas de México pone en servicio tan importantes instalaciones para el atraque de naves cargadas con 16,000 toneladas y calado de 24 pies. Los buques más grandes que han operado han sido el Hermitage y Don Alfredo, con más de 150 metros de eslora.

En pesos antiguos hay invertidos en la infraestructura portuaria más de 200 mil millones. Los muelles tienen capacidad para operar al mismo tiempo una nave mayor, 2 regulares y dos de poco tonelaje en el antiguo muelle fiscal.

El 5 de mayo de 1993 fue conmemorado el centenario del faro de este puerto y el 29 de agosto del mismo año desaparecen posiblemente para siempre los servicios de ferrocarriles. Se hizo el intento de cubrir la ruta Mérida-Progreso con un tren suburbano, pero fue inoperable económicamente y pasó a la historia al grado que varias instalaciones de la empresa rielera fueron solicitadas por el Muncipio para construír diversas obras como el caso de un estacionamiento de autobuses urbanos en la antigua estación de vía angosta.

En 1995 fue inaugurado el primer paso a desnivel en el desvío a Chelém en la carretera a Mérida. A partir del mismo año se inició una expansión muy notoria de la ciudad con apertura y pavimentación de nuevas avenidas al oriente y poniente de la ciudad. Se cataloga el año de 1996 como el de más importancia en la vida urbanística de Progreso. Hay dos libramientos al sur de la ciudad, uno que va a Chicxulub Puerto y otro al Puerto de Abrigo Yucalpetén. La población más comunicada es Chicxulub con cinco arterias y le sigue el lado turístico de Yucalpetén en donde desembocan ya casi todas las calles horizontales del puerto. El traslado a cualquier punto de Progreso es rápido y cómodo.

En el mismo año se inaugura la primera colonia en el área que por muchos años estuvo sepultada en la ciénaga, imponiéndosele el nombre de Yucatán 2000, al suroeste de la ciudad y al mismo tiempo se inicia la construcción de otra obra del mismo tipo, con su canal para precipitaciones fluviales, al sureste, con el propósito de rescatar definitivamente la zona cenagosa.

En el año de 1996, igualmente, se inician los trabajos de construcción de silos para granos en la terminal remota, se pone al servicio una nueva báscula a la entrada del muelle para la revisión aduanera y se inician trámites para la ampliación del muelle número 5 en la infraestructura portuaria. Por primera vez se inaugura el servicio semanal de cruceros marítimos procedente de Tampa Florida.

Al sur de la población fueron instaladas dos básculas para pesar la carga que se moviliza por este puerto. En el antiguo edificio de la aduana fue instalada La Casa de la Cultura.

 

Progreso cuenta con las siguientes colonias:

ORIENTE: La ejidal Benito Juárez, Revolución, Ismael García y

Francisco I.Madero.

PONIENTE: Yucatán 2000, Feliciano Canul Reyes, Fovissste,

Juan Montalvo, Vicente Guerrero, Nva. Yucalpetén,

Infonavit (Héctor Victoria Aguilar).

SUR: Flamboyanes.

La antigua estación de vía angosta fue convertida en el paradero de los autobuses que cubren las rutas urbanas y en el lugar donde fue demolida la vieja Iglesia, se levantó un moderno Templo siempre para el culto católico. En 1995 se acabó el sindicalismo portuario al ser liquidados los trabajadores de la agrupación "Emilio Barragán". Las empresas navieras comenzaron a contratar por su cuenta al personal obrero.