PROGRESO EN LA EDUCACION Y LA CIENCIA

    La historia de la educación ocupa un lugar destacado por la labor de verdaderos apóstoles de la enseñanza y por la aportación dada para el engrandecimiento de la patria por valiosos profesionales nacidos en este puerto.

Los maestros Don Leonardo Cervera y Doña Dolores Rendón de Cervera, son considerados los precursores de la educación en Progreso ya que al iniciarse la vida del nuevo puerto fundaron la primera escuela. En 1875 otros recogieron la bandera y fundaron el primer liceo denominado Progreso con cátedras de Primaria. La escuela inició sus actividades con 60 alumnos y a su directora se le asignó un sueldo de $ 25.00 pesos mensuales.

La evolución de la enseñanza fue tan rápida que en 1888 el puerto contaba con 6 escuelas públicas diurnas, una nocturna y una particular para niñas, en todo el partido funcionaban en total 14 escuelas oficiales y una particular. El 15 de septiembre de 1898 fueron inauguradas las escuelas de Chelém y Chicxulub.

Al conmemorar Progreso el 50 aniversario de su fundación en 1921, el panorama de la educación era el siguiente: 3 escuelas primarias oficiales (La No. 226 a cargo de la Profra. Hermini Cámara de Castilla con 567 alumnos y 14 maestros; la No. 227, a cargo del Profr. Filemón Villafaña Farfán, con 216 alumnos y 6 maestros y la No. 72 a cargo del Profr. Rogerio Caro, con 122 alumnos y 4 maestros); una escuela nocturna a cargo de la Profra. Cámara de Castilla, con l50 alumnos y 3 maestros y 4 escuelas particulares, con un total de 1045 alumnos.

La difícil comunicación con la capital del Estado, limitó las ansias del saber de la juventud progreseña lo que orilló a que estimables maestros abriesen academias para la enseñanza de idiomas y carreras comerciales y administrativas, estando entre ellos los Profres. Manuel Barrera, Pedro Fernández y Enrique Milán Pardío.

Posteriormente abrieron academias los maestros Ema Betancourt Rivero, María Moisés Hankim, Guadalupe Ayala, Zoila Narváez, Ruth Solís Escalante, Edith Maldonado Velázquez y Carlos Cicero.

En los años treinta el aspecto educativo era muy halagador pues a las escuelas oficiales se habían agregado los particulares de obreros Mártires de Chicago y Maniobras Marítimas y la primera escuela secundaria inaugurada en 1936 con el nombre de Carlos Marx.

La educación avanzó de acuerdo con las necesidades del puerto mostrándose orgullosa la población de ocupar envidiablemente lugar en ese campo; actualmente la juventud no necesita proyectarse a otros lugares para el estudio pues el puerto cuenta ya con escuelas a nivel bachillerato y técnicas, que preparan al hombre para el futuro.

Independientemente de disponer de excelentes edificios en Progreso funcionan 8 jardines de niños con 70 maestras y 715 niños; 14 primarias con 130 maestros y 5900 alumnos; 6 secundarias (incluyendo la Técnica Pesquera y Comercial) con 120 maestros y 2000 estudiantes.

Los egresados de la Técnica Pesquera pueden trabajar como auxiliares de pesca, motores marinos o procesamiento de productos del mar o si lo desean, continuar la carrera en las escuelas más avanzadas y los de la Técnica Comercial, con preparación para el campo administrativo.

A nivel preparatoria hay 4 planteles: Progreso y Medíz Bolio, Escuela de Bachilleres y Centro de Estudios Tecnológicos del Mar; con 80 maestros y 750 alumnos.

Nuestra riqueza en planteles es indiscutible, al cuadro ya mencionado hay que agregar que el municipio consta en total con 12 jardines de niños, 2 escuelas de educación especial, 4 para adultos, 2 secundarias abiertas, 6 academias de danza, 4 comerciales, una de gimnasia rítmica, 5 de karate y físico culturismo y 2 centros culturales.

En el municipio funcionan en total 71 planteles con una población estudiantil de 14,100 alumnos y 550 maestros.

Los viejos maestros dejaron buena semilla que ha fructiferado a través de los años en colegios para la educación básica, superior, tecnológica, cultural, comercial y deportiva.

Desde los primeros maestros Cervera-Rendón y luego los inolvidables Don Antonio y Rodolfo Menéndez de la Peña han sido muchos los que han dejado inmemoriales rrecuerdos por su capacidad, amor, y abnegación, entre otros Doña Consuelo Ruz de Menéndez, Moribia Acevedo Marín, Aurora Castillo Cirerol, Antonia Cuevas de Ramírez, Inés Vargas de Castillo, Micaela Rivero Betancourt, Lolita Minaya de Poot, Mercedes Peniche de Cáceres, Sarita García de Aragón, Manuelita Arce Villafaña, Pastorita Rosado.

También dejaron gratos recuerdos maestros ya ausentes y otros en retiro como Mariano Trinchan, Dolores Frías Bobadilla, María Arjona de Flores, Elvira Aguilar de Ceballos, Evelia Gutiérrez Marrufo, Amparito Bojórquez de Arteaga, Julia Avila de González, Liborio Pérez Encalada, Raúl Gamboa Gamboa, Guadalupe Cervera de Gamboa, Rita Romero de Bauzá, Atalita Carrillo de Trejo, Idea Manzano Reyes, Raquelita Escamilla de Ceballos, Olga Zumárraga de Molina, Jacinta Brito de Milán.